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El Secretario de Estado para el “Brexit”, David Davis

Reino Unido puede perder unos 66.000 millones de libras (72.864 millones de euros) de recaudación fiscal anual si finalmente opta por un Brexit duro —es decir, por salir de la Unión Europea sin mantener el acceso al mercado único—, según un informe del Gobierno británico que cita este martes el diario británico The Times. Se trata de una proyección realizada por el anterior Ejecutivo en el mes de abril, durante la campaña del referéndum, pero según el diario el ministerio de Economía sigue considerándolo válido.

El informe advierte de las graves consecuencias para la economía británica que se producirían si, tras la salida de la UE, se pasa a depender de las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC). “El Tesoro estima que el Producto Interior Bruto británico sería entre un 5,4% y un 9,5% más bajo después de 15 años si abandonamos la UE sin un acuerdo transitorio”, explica el documento. Destacados representantes del mundo empresarial y financiero llevan semanas subrayando la importancia de negociar un acuerdo transitorio que regule las transacciones comerciales desde que el país abandone la UE  hasta que se firme un nuevo acuerdo definitivo, lo cual puede demorarse varios años más.

Los diputados más eurófobos han reaccionado enfurecidos ante la posibilidad de que unas proyecciones realizadas en abril por el equipo del anterior canciller del Exchequer, George Osborne, firme partidario de la permanencia, hayan sido utilizadas en un nuevo documento para los miembros del Gobierno. Sostienen que las circunstancias han cambiado y las proyecciones son poco realistas, y acusan al personal del Ministerio de Economía de tratar de alarmar para impedir una ruptura completa con la UE.

La revelaciones se producen en un momento en que aumenta la presión al Gobierno por su negativa a someter a votación en el Parlamento el acuerdo que fije los términos de ruptura con la UE. Las críticas a su estrategia se escucharon el lunes, en la Cámara de los Comunes, incluso entre los propios diputados conservadores. David Davis, ministro del Brexit, insistió en la negativa a someter el acuerdo a votación parlamentaria y acusó a los diputados de tratar de controlar todos los detalles del proceso de abandonar la UE. Los mercados, por su parte, siguieron ayer castigando duramente a la libra, cuya cotización ha bajado ya un 19% respecto al dólar desde el referéndum.