Con el anuncio de sus encargados del Tesoro, Steven Mnuchin, y Comercio, Wilbur Ross, el presidente electo de EEUU marcó la agenda económica del nuevo gobierno.

Donald Trump
El presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump

Aunque había pocas dudas sobre las pautas económicas del magnate neoyorquino, la elección de Mnuchin y Ross certifican el regreso al liberalismo económico clásico con un énfasis en el nacionalismo comercial.

Con Mnuchin, Trump apuesta por un banquero consolidado, pese a que supone tener que salirse de su crítica frontal a Wall Street por tener controlado el centro del poder político en Washington.

“El primer problema con Dodd-Frank es que es demasiado complicado y frena el préstamo. Así que vamos a revertir partes de la ley y esa será la principal prioridad en el lado de la regulación”, dijo el previsible nuevo secretario del Tesoro, ya que aún debe ganarse la confirmación por parte del Senado.

Los planes de Trump se basan en dar marcha atrás a lo implementado por Obama, quien heredó una economía en coma tras el estallido de la mayor crisis sufrida por EEUU desde 1930 y cuyo gobierno rescató  de la quiebra a empresas símbolo de la economía, incluidas las seguradoras AIG y el gigante automovilístico General Motors.

Por lo que se refiere  a Ross, multimillonario inversor de 78 años y conocido por su capacidad para reflotar empresas en bancarrota, el objetivo es reforzar la creación de empleo en EEUU y ahondar en el proteccionismo comercial del que ha hecho gala Trump durante la campaña electoral.

Desde la oposición, los recelos no se hicieron esperar, especialmente por el ala más liberal del partido demócrata. “Steve Mnuchin es solo otro privilegiado de Wall Street. Este no es el tipo de cambio que prometió traer a Washington”, señalaron en un comunicado conjunto los senadores Bernie Sanders, de Vermont, y Elizabeth Warren, de Massachussetts.

Los mercados ya han dado su primer veredicto: el Dow Jones de Industriales, el principal indicador de la Bolsa de Nueva York, ha subido más de un 4% desde las elecciones presidenciales del pasado 8 de noviembre.